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“Tienen que soñar en grande”, exhorta Juez Sonia Sotomayor a estudiantes convocados por Kinesis

 

San Juan- El que pone su voluntad y empeño en una meta, lo logra. Si Sonia Sotomayor, como primera mujer latina en ocupar una silla como jueza en el Tribunal Supremo de Estados Unidos, cualquier joven y estudiante puede cumplir sus sueños.

 

“Ustedes tienen que soñar. Yo no dejé que los miedos me vencieran”, puntualizó con temple Sotomayor a los más de 800 niños convocados por la Fundación Kinesis el pasado martes 22 de enero en el Teatro de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto Metro.

 

Además. es el mensaje claro detrás del relato de vida que de forma directa y simple envió la juez Sonia Sotomayor a cada niño y joven a través de sus libros “Pasando páginas; La historia de mi vida”  y “El mundo adorado Sonia Sotomayor”, los cuales fueron presentados a 800 estudiantes convocados por Fundación Kinesis el  22 de enero a las 2 de la tarde en el Teatro de la Universidad Interamericana, Recinto Metro.

 

El evento contó con la participación de la profesora Wanda de Jesús, experta en educación elemental, artes del lenguaje, literatura infantil y diseño curricular.

 

“Pasando páginas; La historia de mi vida” es el libro adaptado para niños ilustrado por Lulu Delacre y traducido por Teresa Mlawer, ambas veteranas en literatura infantil en español en los Estados Unidos. Mientras, “El mundo adorado Sonia Sotomayor” está dirigido para estudiantes y lectores jóvenes, donde preserva parte de su autobiografía original.

 

En ambos libros se presenta una mujer sencilla, pero a la misma vez fuerte y disciplinada, lo que la llevó en el año 2009 a ser nominada por el presidente Barack Obama como jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos, convirtiéndose así en la primera mujer hispana en ocupar dicha silla.

 

Nacida en el seno de una familia puertorriqueña y pobre del Bronx, en su casa se hablaba español, por lo que aprender el inglés le costó mucho. Su niñez no fue una fácil al ser diagnosticada con diabetes infantil y cuenta cómo su vida estaba subordinada a la aguja de insulina diariamente, y para esto, no contaba con suficiente ayuda de sus padres, confesó la Juez.

 

Su padre, que estaba enfermo, murió cuando apenas tenía nueve años y su mamá era enfermera, y laboraba muchas horas. A pesar de esto, encontró consuelo en los libros y escapaba de la tristeza, narra en sus páginas.

 

De ahí conduce al lector a describir los libros como “milagros de vida” que, precisamente, configuraban la máquina del tiempo que le ayudaban a imaginar lo que sería cuando fuera mayor, sin imaginar tan siquiera que, se llegaría a convertir en la primera mujer hispana en ocupar una silla en la Corte Suprema de los Estados Unidos.

 

Precisamente, su historia de superación y éxito es el legado que la Juez logró impregnar en los niños, jóvenes y lectores puertorriqueños que asistieron a la presentación de su libro, convocados por la Fundación Kinesis, como parte de su misión académica y educativa en Puerto Rico.

 

“La verdadera medida del éxito no es cuánto has acortado la distancia que te separa de una meta lejana , sino la calidad de lo que hiciste y cuánto te esforzaste”, le enfatiza Sotomayor a los jóvenes.

 

El presidente de la Fundación Kinesis, José Enrique Fernández Bjerg, expresó su agradecimiento a la Juez Sonia Sotomayor e indicó que como presidente era un honor poder ofrecerle a los estudiantes del País un ejemplo de superación como lo es la historia de Sonia Sotomayor, en su misión de buscar todas las herramientas necesarias para que los jóvenes logren cumplir una carrera.

 

“Cuando el presidente Barack Obama me llamó para dejarme saber que sería nombrada juez de la Corte Suprema, me convencí que no solo podemos lograr nuestros sueños si no que podemos alcanzarlos más allá de lo que pensamos”, finalizó Sotomayor.